Los ingresos procedentes de la edificación de pisos, que constituían el soporte para que los concellos pudieran hacer frente a sus numerosos gastos, se han desplomado. Sin embargo, los permisos para la construcción de viviendas unifamiliares, así como para la realización de reformas de bastante calado, se mantienen, según indican los representantes locales en la comarca. De estas obras es de donde los ayuntamientos obtienen las escasas remuneraciones recibidas durante el pasado ejercicio.
Además, desde los concellos también indican que se ha producido un ligero repunte de la solicitud de permisos para la reforma de fachadas y, en muchos casos, para rehabilitación.
Un caso curioso es el mazaricano, donde los ingresos por licencias superan en ocho mil euros las previsiones iniciales. Esto se debe a la ejecución de reformas en granjas que llevaban tiempo solicitadas.